TIERRA DEL FUEGO

El día que Diego vistió una camiseta con el escudo de Tierra del Fuego

En los Juegos Evita de 1973, Diego Armando Maradona supo vestir una camiseta con el escudo de nuestra provincia en su pecho.

Foto:  Leonardo Calbuyahue
Foto: Leonardo Calbuyahue

Diego Armando Maradona y la provincia de Tierra del Fuego se cruzaron allá por el año 1973 cuando un pequeño niño dejó deslumbrados a todos aquellos que lo vieron en los Juegos Evita que se realizaron en Embalse, provincia de Córdoba.

La revista El Gráfico relató hace dos años como fue ese torneo donde su magia fue vista por primera vez.

Desde hace más de 40 años, en la zona hay una telaraña de anécdotas que tienen como protagonista a un nene al que le decían Pelusa, y que hacía estragos con la pelota. Ese infante con el tiempo se convirtió en el hombre más famoso del mundo por su extraordinaria capacidad para jugar al fútbol. Y en ese pueblo serrano, varios de sus habitantes cuentan orgullosos que Maradona expuso sus primeros pincelazos de magia bajo el cielo embalseño.

Maradona llegó a Embalse el 17 de diciembre de 1973 para participar en el retorno de los Juegos Nacionales Evita, que era una competencia multidisciplinaria patrocinada por el gobierno nacional y que habían sido interrumpidos 1949.

Pelusa, como se lo llamaba en esa época, jugaba para Los Cebollitas dirigidos por Francis Cornejo. Era Argentinos Juniors y jugaba en la categoría Infantil.

“Con Los Cebollitas perdimos la final del Campeonato Nacional, en Río Tercero, Córdoba. Nos ganó un equipo de Pinto, Santiago del Estero, dirigido por un señor llamado Elías Ganem. Su hijo, César, me vio tan amargado, que se me acercó y me dijo: ‘No llorés, hermano, si vos vas a ser el mejor jugador del mundo...’. Todos creen que me regaló su medalla de campeón, pero nada que ver: se la quedó él y bien ganada que la tenía”, supo narrar Maradona en su libro Yo soy el Diego de la gente.

Fines de 1973, Diego recién cumplía 13 años. Todos entienden que vieron a un niño que deslumbraba con la pelota... El verano en las sierras cordobesas estaba instalándose, el inminente genio del fútbol mundial todavía no era el eminente futbolista... Tres años después, un miércoles de octubre, frente a Talleres, un adolescente Maradona se presentaba ante el gran público. A partir de allí sus infinitas historias se hicieron conocidas; pero en Embalse expresan orgullosos las anécdotas del Diego desconocido. El aroma a peperina se mezcla con la nostalgia, y una pelota llega picando hasta el auto rojo de los dos visitantes frente a esos pinos, donde allá atrás el Pelusa hacía magia con la redonda.

Fuente: El Gráfico.

Fuente de la Imagen: 

 https://www.instagram.com/p/CIBnS7WgVWF/?igshid=s3wh7qi2dh1a

 

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