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Neymar fue una sombra en el partido en el que Brasil más lo necesitaba

El crack del PSG no generó ocasiones de gol. Se despidió de su segundo Mundial con apenas dos goles.

Neymar fue una sombra en el partido en el que Brasil más lo necesitaba

Nunca brilló. Ese juego que demostró en Santos y en Barcelona y que provocó que París Saint Germain desembolsara 222 millones de euros hace menos de un año no apareció. Neymar fue una sombra en el partido en el que Brasil más lo necesitaba: no se destacó y se despidió del Mundial con apenas dos goles.

Ese Neymar de las 89 presencias con la Canarinha, ese Neymar de los 57 goles y ese Neymar dueño de un promedio de 0.64 gol por partido no estuvo en Kazán. 

El partido arrancó accidentado para él, que otra vez apareció más en TV por sus caídas que por sus jugadas. A los 6 minutos, Fellaini se lo llevó puesto y provocó la primera infracción sobre el crack del PSG.

Peor fue la infracción que sufrió antes del gol de Kevin De Bruyne, el del 2-0 transitorio de Bélgica. Los médicos de Brasil tuvieron que ingresar a atenderlo, pero Neymar lo sintió y arrancó el segundo tiempo rengueando. Entró apagado, justo cuando Brasil requería de su brillo para darlo vuelta.

Antes de los diez minutos, el brasileño volvió a entrar en acción: se lanzó en el área pero el árbitro serbio Milorad Mazic no compró y el juego siguió. El 10 no se quedó protestando esta vez: bajó rápido a buscar la pelota y armar un ataque que pronto se desdibujó.

Es cierto que en su falta de creación tuvo que ver Bélgica. Le presentó un asedio a Neymar, que incluso provocó que Meunier, a los 25 minutos, fuera amonestado por otra falta sobre el delantero. 

En la desesperación del final, Neymar sintió el contacto de Meunier y no dudó en tirarse. Pidió penal, otra vez, pero la negativa se repitió. 

En su segundo Mundial, tras aquel de Brasil 2014 en el que no pudo jugar la semifinal del 7-1 de Alemania ni el partido por el tercer puesto, y en uno en el que Brasil aparecía como candidato, Neymar pudo jugar los 90 minutos de todos los partidos.

Pero fueron muy pocos aquellos minutos de los 450 que estuvo en cancha en los que fue el Neymar de los lujos y las sonrisas. Y al final el partido de Bélgica no fue la excepción.

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